El objetivo del Día de las Formas Divinas es alcanzar una perspectiva trascendental y absoluta de la Realidad Divina Total.
Este entrenamiento ofrece una comparación con los nueve puntos de vista confusos y distorsionados que se presentan en el Eneagrama de las nueve «fijaciones del ego».
Una fijación del ego es un punto de vista y una preocupación de orden inferior, a los que somos sensibles debido a la ausencia de la Forma Divina correspondiente.
Para restablecer el equilibrio de las Formas Divinas perdidas, debemos identificar primero las fijaciones del ego mediante la observación, el reconocimiento y la catarsis (del griego, «purificación»). A continuación, al entrar en el estado de la Mente Absoluta y con la ayuda de la Luz Primordial, es posible desentrañar y revelar, con una visión trascendental e intuitiva, el contenido y la naturaleza de las Formas Divinas.
Las Formas Divinas se describen históricamente como las Formas Puras en la Mente del Intelecto Superior, los patrones supremos de toda la creación.